Inicio arrow Opinión arrow Opinión arrow FORMULA 1. Espectáculo, investigación y economía. Antonio José González 14 de diciembre de 2019

El próximo jueves, 29 de enero de 2009, se celebrará la Jornada de presentación del Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) en España, en la Sala de Actos del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona (ICAB). Copresentará el acto el Presidente de Honor del Comité Olímpico Internacional, Juan Antonio Samaranch. +

 

OPINIÓN  1997-2013

FIRMAS    (Ver Listado)

EDITORIALES 

ENTREVISTAS

 DESDE OTRO ÁNGULO

OPINIÓN 2005-2006

OPINIÓN 1997-2004

Imprimir E-Mail
14 de noviembre de 2009
TRES REQUERIMIENTOS CONTRADICTORIOS
FORMULA 1. Espectáculo, investigación y economía

Antonio José González Hernández


La base del interés de los aficionados por la Formula 1 es, desde luego, el magnífico espectáculo de una competición al más alto nivel con luchas muy iguales y cerradas. En una categoría en la que compiten también los equipos, con monoplazas propios y diferentes unos de otros, esto se consigue cuando las prestaciones de los vehículos son similares.

En los casos en los que una de las marcas consigue avances significativos, el espectáculo decrece. Así sucedió con Williams en 1996 y 1997 y con Ferrari entre 2000 y 2004, por citar dos casos no muy lejanos. Esta misma temporada, BrawnGP ganó seis de las siete primeras carreras gracias a la ventaja de su nuevo difusor, que le daba mayor adherencia aerodinámica sin aumentar la resistencia al avance. A partir de ahí, otras marcas introdujeron difusores similares y su ventaja desapareció.

Por ello, en principio, parece que el espectáculo es incompatible con la investigación. El problema es que la Formula 1 no es solo competencia entre pilotos, sino también entre las diversas marcas. Cercenar los avances y las mejoras en los monoplazas es eliminar la competencia que hay entre ellas para hacer cada vez mejores vehículos. Y esta lucha y rivalidad entre los constructores también forma parte del espectáculo, pues es de mucho interés para los aficionados, que son seguidores de alguno de su predilección.

Para hacerlo aun más complicado, la investigación para mejorar los coches, sus elementos y sistemas necesitan unos recursos muy elevados. Permitir libremente la investigación, con pocos límites en las características de los monoplazas, significa que solo unos pocos equipos podrían disponer de los fondos suficientes como para ser competitivos, dejando a las escuderías modestas el triste papel de comparsas, lo cual, a su vez, destruye el espectáculo. Encorsetar demasiado las posibilidades o campos de investigación, para hacer los costes asumibles para un mayor número de equipos y ofrecer más y mejor espectáculo, significa renunciar al avance técnico en una categoría que se caracteriza, entre otras cosas, por disponer de los vehículos tecnológicamente más avanzados. Esta limitación en desarrollo de los coches terminaría en breve por hacer de la Fórmula 1 una categoría más, y no la reina de las competiciones del automóvil que es ahora.

La consecuencia es que en principio el espectáculo y la necesidad de contener los presupuestos son dos aspectos que se pueden conjugar sin problemas, pues sería muy posible que compitieran un buen número de equipos y con vehículos bastante similares, por lo que las luchas serían más igualadas. Pero eso ya sucede en otras categorías. La Fórmula 1 añade el interés en la competición entre el desarrollo de los monoplazas, en innovar para mejorar. Eso significa mayores presupuestos y desigualdades entre equipos cuando alguien consigue una mejora significativa.

¿Cómo conjugar estas 3 cosas? Para ello habría que analizar los diversos campos de investigación en innovación en los monoplazas. Estudiar los costes de investigación en cada campo, la previsible rentabilidad de los avances o mejoras que puedan conseguirse en cada aspecto, su utilidad tanto en competición en particular como en automoción en general.  Podría permitirse estas investigaciones y desarrollos en ciertos campos y limitarlas o denegarlas en otros, reevaluando y cambiando periódicamente la normativa para que no haya áreas que queden obsoletas, de común acuerdo a través de un organismo que incluya a todos los afectados (equipos, federación y pilotos).


Antonio José González Hernández es Abogado y Editor de IUSPORT.CO.UK



Modificado el ( 14 de noviembre de 2009 )
 
 

INFORMACIÓN RELACIONADA





Derecho deportivo



Número de visitas desde el 11/11/2006

Enlace a la portada Enlace a la sección de Opinión Enlace a la sección de Casos Enlace al mapa web Enlace a la sección Dossier Enlace a la sección Jurisprudencia Enlace al Boletín Oficial del Estado Enlace al listado de boletines oficiales autonómicos Enlace a la sección Libros Enlace a la sección Nosotros Enlace a la sección Noticias Enlace a la sección Congresos Enlace a la sección Servicios Enlace al listado de links Enlace a la sección Legislación Canaria Enlace a la sección Legislación Enlace al buscador Enlace a la página de Contacto Enlace a la sección Hemeroteca Venta del libro 10 años de iusport