DISTINCION ENTRE ESPECTACULO-COMPETICION Y ESPECTACULO-COMPETICION OFICIAL

 

Sentencia del Juzgado de 1° Instancia n° 3 de Bilbao de 1 de octubre de 1996.

Cuarto- Y entrando en el fondo de la cuestión planteada, la misma debe ser resuelta con interpretación de los preceptos citados a la luz del contenido de la S.T.C. 7/1985 de 24 de mayo en resolución de la cuestión de inconstitucionalidad sobre la ley 13/1980 de 31 de marzo, General de la Cultura Física y el Deporte y a la luz de la Exposición de Motivos de la Ley 5/88 de 19 de febrero, de la Cultura Física y del Deporte que recogió la Doctrina contenida en aquélla señalando que la educación física y el deporte por su propia naturaleza, constituyen una actividad que los poderes públicos deben fomentar, pero en la que difícilmente puede sustituirse la iniciativa de los propios ciudadanos y en la que carecen de sentido todo exceso intervencionista y toda tentación de establecer pautas rígidas y exhaustivas de actuación, garantizándose la mayor efectividad del derecho constitucional a la libre asociación, manteniéndose el régimen para las Federaciones Deportivas por considerar de acuerdo con la jurisprudencia Constitutional que las Federaciones tienen atribuidas por Ley funciones públicas, de carácter administrativo, y reconociéndose en síntesis un trato específico al deporte y al deportista, aún cuando no está federado ni compita, y siendo compatible en cualquier caso, la configuración por la Ley de este tipo de asociación como expuso el T.C. en la Sentencia indicada en la que también exponía que el respeto al contenido esencial del derecho de asociación que impone el art. 53-1 de la Constitución exige que se respete a la libertad positiva de crear otras asociaciones con fines privados siendo también de aplicación lo dispuesto en el art. 22-4 de la C.E., en orden a que las asociaciones sólo podrán ser disueltas o suspendidas en sus actividades en virtud de resolución judicial motivada y desde esta perspectiva debe interpretarse el contenido del art. 37-4 de la Ley 5/88 en relación al 32-1, al art. 17, 18-2, 19 y 20 del D. 2656/90; siendo esclarecedor a los efectos que nos ocupan el último de los citados, en el que una vez definido lo que se considera espectáculo en el anterior y para el cumplimiento de los requisitos establecidos en el art. 37-4, distingue dos tipos de autorización, según participen en el espectáculo personas federadas, supuesto en el que Los organizadores deberán solicitar autorización de la correspondiente federación lo que nos situará ante una competición oficial autorizada por la Federación en la que los participantes deberán estar en posesión de la correspondiente licencia federativa, siendo sin embargo competentes para las autorizaciones en otro caso, las autoridades competentes en virtud de lo establecido en la normativa sobre espectáculos públicos.

De ello se desprende la posibilidad de espectáculo-competición oficial y espectáculo-competición-campeonato privado y la distinción entre la preceptiva licencia federativa para la participación en los primeros; otorgada con carácter exclusivo por la Federación o Federaciones, sin que impida en los segundos el uso de una marca legalmente concedida como alega la parte demandada recurrente.

A lo que resta añadir que como se desprende de los estatutos de la codemandada Federación Nacional de Karate profesional y S.L. su objeto es la promoción de la actividad deportiva, especialmente el espectáculo..., que no puede quedarse vetado siempre y cuando consiga la autorización de la autoridad competente.

Remitida: J.A. Landaberea